20 de octubre de 2025
Ley de Movilidad Sostenible: un nuevo marco para el transporte intermodal (y un reto para todos)
El pasado 8 de octubre, el Congreso dio luz verde a la Ley de Movilidad Sostenible, avanzando en la regulación del transporte con nuevas reglas para impulsar la intermodalidad, la digitalización y una movilidad más limpia. En particular, la norma introduce la figura de nodos logísticos intermodales accesibles para operadores como nosotros e introducirlos a nuestra red, con infraestructura para intercambio modal y plenamente digitalizados.
Para nuestro sector, el del transporte de líquidos alimentarios -que mueve productos delicados y exige altos estándares de trazabilidad y limpieza- esta ley no es solo una noticia más: puede cambiar el modo en que diseñamos rutas, instalaciones y colaboraciones.
Lo que vemos con optimismo... y también con cautela
Desde F. Ramos celebramos la aprobación de esta ley. Nos pone en el foco del debate sobre sostenibilidad y nos obliga a elevar nuestro estándar. Pero no la vemos como una victoria ya consumada: estamos atentos al desarrollo de su reglamento, su aplicación práctica y el cumplimiento real por parte de todas las administraciones.
Algunas oportunidades que vislumbramos:
- Si los nodos intermodales se desarrollan bien, pueden facilitar que parte de nuestro transporte fluya, aún más, por ferrocarril, reduciendo emisiones y coste en tramos largos.
- La exigencia de digitalización y unidades de datos integrados puede empujar una logística más transparente: algo en lo que ya hemos invertido con sistemas internos y en colaboración con proveedores.
- Que la ley vaya acompañada de incentivos claros a los operadores -bonificaciones ferroviarias, financiación de tecnología, apoyo a renovaciones de flota- sería una forma efectiva de garantizar que no quede solo en buenas palabras.
Pero también tenemos reservas:
- Sin objetivos cuantificados claros, la ley puede quedar en discurso. Si no se definen metas para volumen de mercancía trasladada al tren, ¿cómo mediremos su impacto real?
- La realidad operativa de transportar líquidos alimentarios es exigente: cada desvío, cada transbordo requiere control estricto de seguridad alimentaria e infraestructuras compatibles. La norma debe contemplar esas particularidades, no solo generalidades.
- La coordinación entre administraciones -locales, autonómicas, estatales- será fundamental. Si cada territorio aplica la ley según su criterio, se pueden crear barreras logísticas en vez de puentes.
Nuestro compromiso: estar preparados
Como empresa especializada en el transporte de líquidos alimentarios, sabemos que no basta con adaptar rutas: hay que repensar la cadena. Ya contamos con flota de ISOTANKS, sistemas de trazabilidad y operaciones intermodales. Esta ley nos empuja a seguir adelante. Queremos jugar un rol activo colaborando con instituciones y proponiendo mejoras, no solo ser usuarios pasivos de las normas.
El sector de la logística sostenible tiene mucho recorrido de mejora: debemos ser críticos con las propuestas, responsables con el impacto real y exigentes en su aplicación. Para Ramos, significa seguir al lado de nuestros clientes, con nuestra estructura firme, preparada para asumir los retos que aparecen.
Este nuevo marco normativo puede ser una palanca de cambio... si se transforma en leyes vivas, no meras intenciones.